Juan Arnaldo
No es un bufete: es una sola persona que responde por tu caso.
Juan Arnaldo —Juan M. Arnaldo Rodríguez— es abogado en Oviedo, Asturias, en ejercicio individual: penal, civil, laboral, administrativo, tráfico. No es un despacho, sino una persona que responde en primera persona.

Su propia web hablaba con voz de despacho —«nosotros», «bufete de ámbito nacional»— siendo, legalmente, una sola persona. Y su frase más humana, la que de verdad lo describe —«Mi compromiso, tu confianza»—, estaba enterrada en una página interior.

Él es el mecanismo de confianza: no hay firma, ni equipo, ni marca tras la que esconderse. La confianza se apoyaba solo en credenciales y una valoración, sin ninguna prueba de cara al cliente —porque en lo penal y lo familiar la confidencialidad impide, con razón, un historial público de casos—.
El sitio se reescribió en primera persona del singular y se puso «Mi compromiso, tu confianza» en el centro. Los servicios, antes por código legal, se reagruparon en situaciones en lenguaje llano —«Te han detenido o te acusan de un delito»—, y se sacó a la luz su diferenciador más fuerte y sin reclamar: la amplitud de su turno de oficio, verificada por los colegios. El diseño es «un estudio, no un escaparate»: marfil cálido, casi negro, y el verde de su propio logo; y el hueco para un testimonio se deja honestamente vacío hasta que exista uno real.
Un sistema de confianza construido para recibir la prueba cuando llegue —un hueco reservado que mostrará una cita real el día que exista, nunca una inventada— y con las URLs antiguas conservadas. Es un trabajo en curso con el cliente: sin cifras ni resultados que enseñar todavía.
Cuando todo se complica, responde una persona.