ILM Abogados
No venden servicios jurídicos: venden confianza.
ILM Abogados es un despacho de derecho del consumidor con oficinas en Madrid y Oviedo. Desde 2003 lo dirigen Moisés Porto y Miguel Iglesias, y solo cobran si ganan.

Un despacho con veinte años de sentencias ganadas tenía una web de plantilla que no dejaba sentir ninguna. Los retratos de estudio y un vídeo corporativo estaban ahí, usados como decoración. La prueba —la que tranquiliza a quien se enfrenta a un banco— estaba enterrada en el texto.

A ILM llega alguien que ya ha perdido algo y teme perder más. Elige por confianza, y la confianza se decide antes de leer una sola cláusula. Si la web no la transmite, el mejor historial del mundo no llega a contarse.
El sitio se escribió desde una frase: «No trabajamos para los bancos. Trabajamos para las personas a las que han tratado mal». Los casos ganados pasaron al frente. El color no vino de un brief, sino de dentro de la propia firma: un burdeos que asomaba en una carpeta corporativa, en una de sus fotos, en lugar del azul jurídico de siempre.
La primera versión se construyó en penumbra, buscando gravedad. Se leía fúnebre. Un despacho que existe para tranquilizar no puede recibirte con la sala a oscuras, así que se le dio la vuelta: luz de oficina, el retrato limpio y de frente, y la oscuridad reservada para un único momento —el registro de sentencias— donde sí pesa.
El trabajo empezó sin encargo, como una prueba, y la firma decidió hacerlo circular por dentro. No está publicado todavía. Lo que quedó no fue una web nueva, sino algo más difícil de fabricar: una relación que creció por iniciativa —primero unas fotos, luego un vídeo, después la manera de presentarse entera.