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Aperture

Trabajo seleccionado · Jurídico

ILM Abogados

Un despacho consolidado, especializado en derecho del consumidor, cuya verdadera ventaja es la confianza. Hecho como un solo trabajo y revisado tras la respuesta del despacho hasta encontrar una dirección más fiel a lo que ILM realmente es.

Disciplina
Estrategia · Diseño · Fotografía · Desarrollo
Idioma
Español
Naturaleza
Rediseño por iniciativa propia
La web actual del despacho: la plantilla original de WordPress, con una fotografía de stock oscura de unas manos sobre un documento tras un menú centrado y el titular en una tipografía de palo seco blanca y plana.

Antes — la web del despacho hoy

El rediseño de Aperture: un fondo de papel cálido, un retrato del socio —fotografía propia— contenido a la derecha, un titular en serif editorial y el burdeos del despacho conservado como único acento.

Después — el rediseño de Aperture (por iniciativa propia)

A la izquierda, la web del despacho tal y como está hoy. A la derecha, un rediseño por iniciativa propia: la propuesta de Aperture para ese mismo despacho, de la estrategia al desarrollo, hecha como una sola pieza. Se muestra como demostración de cómo se hace el trabajo, no como la web actual del despacho.

Lo que observamos

ILM no vende servicios jurídicos. Vende la tranquilidad de tener a alguien fuerte de tu lado frente a una gran empresa.

Dos décadas de derecho del consumidor y un modelo de «solo cobramos si ganamos»: una confianza real, ganada caso a caso, metida en una plantilla igual a la de cualquier otro despacho.

La prueba estaba en el propio trabajo; simplemente, no se transmitía.

Por qué importaba

En un despacho cuyo único producto es la confianza, una ventaja que no se ve no es un problema estético: es el problema. Cualquier competidor podía decir las mismas palabras; solo ILM se las había ganado.

Y los medios para mostrarlo ya existían. Carlos había fotografiado al despacho el año anterior: retratos, fotografías espontáneas y de grupo, y una pieza audiovisual —sus propias imágenes, no de stock—. El material era real y de primera mano; la web anterior no lo aprovechaba.

Las imágenes y el sistema nacieron de la misma mirada.

Lo que cambió

El buen trabajo no es la primera propuesta que defiendes, sino la que cambias cuando las señales te lo piden.

  1. Carlos ya había fotografiado al despacho: retratos propios, en uso en la web anterior.
  2. La estrategia, el diseño y el desarrollo se hicieron en torno a esa fotografía, como una sola pieza.
  3. La primera dirección salió grave y oscura.
  4. La respuesta del despacho: demasiado sombría, demasiado fúnebre.
  5. El diagnóstico: no era un color, sino todo un tono que chocaba con unas fotografías más luminosas.
  6. La evolución: una base luminosa, gris carbón para aportar autoridad y el burdeos del despacho como acento.
  7. Realizado por completo, como una sola pieza.
La primera dirección, abandonada: la página de inicio en un negro casi absoluto, con el retrato del socio disolviéndose en un fondo oscuro.
La primera dirección: construida desde la oscuridad. Descartada cuando resultó demasiado grave.

En qué se convirtió

Una web que por fin se lee como el despacho que hay detrás y, más allá de ILM, la prueba más clara de lo que Aperture vende de verdad: un mismo criterio a lo largo de todo el trabajo y la voluntad de cambiar de dirección cuando la empresa demuestra que hace falta.

No una estética, sino el conjunto del trabajo bajo un mismo criterio y, en cada etapa, al servicio de lo que necesitaba.

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